Salvar la vida puede depender de unos pocos gestos. De una reacción rápida. De una decisión tomada en el momento adecuado. Un atragantamiento puede convertirse en una tragedia en menos de un minuto, y muchas veces quienes están presentes no saben cómo actuar.
En los últimos días, dos sucesos dramáticos han conmocionado a España: una niña de 9 años fallecida en la Región de Murcia y un joven de 19 años muerto en la playa de San Juan en Alicante, ambos por un simple trozo de comida atascado en las vías respiratorias. Historias que nos recuerdan una realidad incómoda: el atragantamiento puede ocurrir en cualquier momento y a cualquier persona.
Cuando el aire deja de pasar
El atragantamiento ocurre cuando un alimento u objeto bloquea las vías respiratorias e impide que el aire llegue a los pulmones. La persona intenta respirar, pero no puede. Quiere hablar, pero no sale ningún sonido. El cuerpo entra en pánico y el cerebro empieza a sufrir por la falta de oxígeno.
Existen dos tipos de obstrucción:
- Obstrucción parcial: la persona puede toser.
- Obstrucción total: no puede toser ni hablar.
Y es en este segundo caso cuando cada segundo cuenta.
La tos puede salvar la vida
Si una persona se está atragantando pero todavía puede toser, lo mejor es animarla a seguir haciéndolo. La tos es el mecanismo natural más eficaz para expulsar el objeto.
No se deben dar golpes en la espalda si la persona tose, ya que se puede empeorar la situación.
Cuando ya no puede respirar: hay que actuar
Si la persona no puede hablar, no tose y se lleva las manos al cuello, estamos ante una obstrucción completa.
En este caso hay que:
- Llamar inmediatamente al 112
- Iniciar la maniobra de desobstrucción
El procedimiento recomendado por los sanitarios es:
- 5 golpes entre las escápulas
- 5 compresiones abdominales (maniobra de Heimlich) entre el ombligo y el esternón
Se repite hasta que:
- el objeto salga
- o la persona pierda el conocimiento
Si pierde el conocimiento, hay que iniciar la reanimación cardiopulmonar (RCP).
La maniobra de Heimlich: un gesto que todos deberíamos conocer
La maniobra de Heimlich es una técnica sencilla pero muy eficaz. Aumenta la presión dentro de los pulmones y empuja el aire hacia arriba, expulsando el objeto atrapado.
Se aprende en pocos minutos y puede salvar una vida.
¿Y si la persona está sola?
Incluso estando solo se puede intentar salvar la vida:
- llamar al 112 aunque no se pueda hablar
- dejar la puerta abierta
- realizar las compresiones abdominales apoyándose en el respaldo de una silla
Los primeros minutos son vitales
Los profesionales del servicio de emergencias 061 recuerdan que los primeros minutos son decisivos. Tras 4 o 5 minutos sin oxígeno, el cerebro puede sufrir daños irreversibles.
Por eso es fundamental enseñar esta maniobra en: colegios, empresas, asociaciones, familias
Porque cualquiera puede necesitarla.
Una responsabilidad de todos
Saber actuar ante un atragantamiento no es solo una cuestión sanitaria, es una responsabilidad social. Puede salvar la vida de un hijo, un padre, un amigo o un desconocido. Porque la vida puede depender de quien esté al lado. Y saber qué hacer marca la diferencia.
Preguntas frecuentes sobre el atragantamiento y la maniobra de Heimlich
¿Qué es un atragantamiento y por qué es tan peligroso?
Un atragantamiento ocurre cuando un alimento u objeto bloquea total o parcialmente las vías respiratorias e impide que el aire llegue a los pulmones. Es una situación extremadamente peligrosa porque en pocos minutos el cerebro puede sufrir daños irreversibles por falta de oxígeno. Si no se actúa a tiempo, puede provocar la pérdida de conocimiento e incluso la muerte.
¿Cómo saber si una persona se está atragantando de verdad?
Una persona que se está atragantando suele llevarse las manos al cuello, no puede hablar ni respirar y no consigue toser. Su rostro puede ponerse rojo o azulado y muestra signos evidentes de angustia. Si no sale ningún sonido al intentar respirar, estamos ante una obstrucción total y hay que actuar de inmediato.
¿Cuándo se debe aplicar la maniobra de Heimlich?
La maniobra de Heimlich debe aplicarse cuando la persona no puede toser, hablar ni respirar, lo que indica que la vía aérea está completamente obstruida. Si la persona todavía puede toser, se debe animar a que continúe haciéndolo, ya que la tos es el método natural más eficaz para expulsar el objeto.
¿La maniobra de Heimlich se puede hacer a niños?
Sí, la maniobra de Heimlich se puede realizar en niños, aunque la técnica debe adaptarse a su tamaño y peso. En bebés se utiliza un procedimiento distinto, combinando golpes en la espalda y compresiones torácicas. Es muy recomendable que padres y educadores reciban formación específica en primeros auxilios pediátricos.
¿Qué hago si me estoy atragantando y estoy solo?
Si estás solo y te estás atragantando, debes llamar inmediatamente al 112 aunque no puedas hablar y dejar la puerta abierta para que puedan entrar los sanitarios. A continuación, puedes intentar realizar la maniobra de Heimlich apoyando el abdomen contra el respaldo de una silla o una superficie firme para generar la presión necesaria y expulsar el objeto.
¿Cuánto tiempo hay para reaccionar antes de que sea demasiado tarde?
Los primeros minutos son decisivos. A partir de los 4 o 5 minutos sin oxígeno, el cerebro puede sufrir daños graves e irreversibles. Por eso es tan importante actuar rápido, pedir ayuda de inmediato y saber aplicar correctamente la maniobra de desobstrucción.
¿Dónde se puede aprender la maniobra de Heimlich?
La maniobra de Heimlich se puede aprender en cursos de primeros auxilios impartidos por servicios de emergencias, centros sanitarios, Cruz Roja, empresas de formación o asociaciones. Cada vez más colegios y empresas incluyen este tipo de formación para que la población esté preparada ante una emergencia real.

