Masajista viola clienta Murcia: así se resume un caso que ha generado indignación y debate social en la Región de Murcia. La Audiencia Provincial ha condenado a dos años de prisión a un masajista de 35 años que reconoció haber cometido una agresión sexual contra una clienta durante una sesión de masaje realizada en su propia vivienda.
Según recoge la sentencia, la mujer acudió al domicilio del acusado para recibir un masaje en piernas y espalda. En un momento dado, tras decirle que se relajara, el hombre le introdujo un dedo en la vagina sin su consentimiento. La víctima reaccionó de inmediato, le dio un manotazo, se levantó de la camilla, le recriminó su conducta y abandonó el lugar.
Posteriormente, la mujer denunció los hechos. Antes de que se cumplieran tres años desde lo ocurrido, el procedimiento judicial quedó resuelto con una sentencia firme.
Reconocimiento de los hechos y acuerdo entre las partes
El día de la vista, celebrada en el Palacio de Justicia de Murcia, no llegó a celebrarse un juicio ordinario. Fiscalía, acusación particular y defensa alcanzaron un acuerdo de conformidad desde el inicio del acto judicial.
El acusado reconoció los hechos y entregó a la víctima 10.000 euros en concepto de indemnización, una cantidad superior a la inicialmente reclamada en el procedimiento. Tras este acuerdo, la Fiscalía modificó su escrito y calificó los hechos como delito consumado de agresión sexual con introducción de miembros corporales.
La sentencia fue dictada de viva voz y declarada firme ese mismo día.
Condena impuesta por la Audiencia Provincial
Además de la pena de dos años de prisión, la resolución judicial impone al condenado una serie de medidas restrictivas relevantes:
- Orden de alejamiento de la víctima durante cinco años, periodo en el que permanecerá en libertad vigilada
- Prohibición de aproximarse a menos de 200 metros de la víctima
- Inhabilitación especial durante siete años para ejercer cualquier profesión o actividad, retribuida o no, que implique contacto regular y directo con menores de edad
Estas medidas buscan proteger a la víctima y prevenir nuevas conductas similares.
Pena suspendida: por qué no ingresará en prisión
La defensa solicitó la suspensión de la pena privativa de libertad, una petición a la que no se opusieron ni el Ministerio Fiscal ni la acusación particular. Al cumplirse los requisitos legales, el tribunal concedió la suspensión.
Esto implica que el masajista no ingresará en prisión, siempre que cumpla una serie de condiciones durante tres años y medio. Entre ellas, no cometer ningún nuevo delito y asistir obligatoriamente a un programa formativo de educación sexual.
El caso ha reabierto el debate social sobre la aplicación de la suspensión de penas en delitos sexuales y sobre la percepción de justicia por parte de las víctimas.
Preguntas frecuentes sobre el caso del masajista condenado en Murcia
¿Qué delito cometió exactamente el masajista?
El tribunal lo condenó por un delito consumado de agresión sexual con introducción de miembros corporales. Se considera una agresión sexual porque existió un acto de contenido sexual realizado sin el consentimiento de la víctima.
¿Por qué no entra en prisión si ha sido condenado?
Aunque la condena es de dos años de cárcel, la ley permite suspender la pena en determinados casos. En este procedimiento, la defensa solicitó la suspensión y ni la Fiscalía ni la acusación particular se opusieron, por lo que el tribunal la concedió bajo condiciones estrictas.
¿La sentencia es firme o puede recurrirse?
La sentencia es firme. Fue dictada de viva voz tras el acuerdo entre las partes y no está pendiente de recurso.
¿Qué obligaciones debe cumplir el condenado para no ir a la cárcel?
Debe no cometer ningún delito durante tres años y medio, participar en un programa de educación sexual, respetar la orden de alejamiento y cumplir la prohibición de aproximación a la víctima.
¿La víctima recibió una indemnización?
Sí. El condenado entregó 10.000 euros en concepto de indemnización, una cantidad superior a la inicialmente solicitada en el procedimiento judicial.
¿Qué medidas se han tomado para proteger a la víctima?
El tribunal impuso una orden de alejamiento durante cinco años, una prohibición de aproximación a menos de 200 metros y un periodo de libertad vigilada, con el objetivo de garantizar su seguridad.

