Acerta aumenta su capacidad para certificación del bienestar animal

Acerta es un organismo dedicado a la certificación en el ámbito agroalimentario. Una de sus ramas de trabajo es la certificación de bienstar animal. La entidad abarca con estas normas todas las especies y sistemas de producción evaluables en la actualidad, de este modo, las empresas ganaderas pueden certificarse en uno o varios esquemas según los sectores en los que operan.

Además de las principales normas nacionales e internacionales – Welfair™ (IRTA-Neiker), IAWS (Interporc) – Acerta es la única entidad de certificación autorizada en España para auditar el Add-on de Bienestar Animal de Global GAP IFA Livestock. Asimismo, Acerta ha desarrollado para la Asociación Nacional de Transporte Animal (ANTA) la norma WOW para certificar el bienestar animal en el transporte de animales vivos.

“En Acerta estamos convencidos de los beneficios que la actividad certificadora reporta a nuestros clientes. Hacer tangible el bienestar animal mediante la certificación, es una garantía de la industria alimentaria de cara a los mercados y a los consumidores”, señala Juan Portillo Ruiz, gerente de Operaciones Ganaderas en Acerta Certificación.

Fatídica derrota de ElPozo Murcia Costa Cálida frente a Osasuna Magna

ElPozo Murcia Costa Cálida, después de su derrota del pasado domingo en la final de Champions y las buenas sensaciones que mostró el equipo, regresaba a la liga para medirse a Osasuna Magna. El equipo charcutero no acusó el golpe sufrido ante el FC Barcelona y saltó a la cancha con el objetivo estrenar su casillero de victorias en liga. Los locales tomaron, desde el principio el mando del partido y fruto de ese trabajo fue el gol conseguido por Rafa Santos. Tras encajar el gol los navarros buscaron la reacción y al filo del descanso lograron el empate. Antes de que ocurriera todo esto el portero navarro, Asier, se convirtió en el gran protagonista del partido evitando que ElPozo abriera una brecha mayor en el electrónico del vacío Palacio de los Deportes.

En el arranque del segundo acto Osasuna aprovehó el penalti cometido por Leo Santana para hacer el 1-2 y pocos minutos después, en pleno dominio local, llegó el 1-3. Diego Giustozzi colocó a Marcel como portero jugador para buscar la heroica de la remontada. Faltaban poco más de siete minutos para la conclusión del partido. En las primeras acciones apenas crearon ocasiones pero poco a poco la presión de los locales comenzó a dar fruto en ocasiones de gol. Volvió a aparecer la figura de Asier para detener cualquier balón que llegara a su portería. A poco más de dos minutos para el final llegó el gol de Rafa Santos que hizo recuperar la esperanza pero en los últimos 120 segundos de encuentro no llegó el gol del empate.

En dos partidos de liga disputados ElPozo sólo ha sumado un punto y continúa evidenciando una clara falta de acierto ante la portería contraria, algo que reconoció Marcel ante las cámaras de Gol TV a la conclusión del enfrentamiento. El propio jugador brasileño indicó que el cansancio acumulado no fue clave en esta derrota y toca seguir trabajan para dar la vuelta a la situación. Giustozzi tendrá que busca la fórmula para sacar mejor resultado al equipo además de recuperar jugadores lesionados como Miguelín y Felipe Valerio. En este partido en técnico dejó a varios sin apenas minutos y además Fernando Aguilera acabó con problemas físicos.

Ficha del partido:

2. ElPozo Murcia Costa Cálida: Juanjo, Alberto García, Marcel, Fernan y Paradynski -equipo inicial-, Matteus, Rafa Santos, Darío Gil, Salas y Leo Santana.

3. Osasuna Magna: Asier, Roberto Martil, Wanderson, Bynho y Linhares -equipo inicial-, Fabinho, Dani Zurdo, César y Juninho.

Goles: 1-0. Minuto 15: Rafa Santos. 1-1. Minuto 18: Bynho. 1-2. Minuto 30: Fabinho, de penalti. 1-3. Minuto 32: Juninho. 2-3. Minuto 39: Rafa Santos.

Un inicio marcado por la seguridad en las escuelas de deportes

Las escuelas de deportes individuales de Ciudad Real comienzan su actividad con normalidad y bajo estrictos protocolos, a la espera de incorporar las modalidades colectivas

Más de siete meses después ha vuelto un cierto bullicio a las instalaciones deportivas de Ciudad Real. Los alumnos de las escuelas de deportes individuales han empezado esta tarde sus clases de una forma que comienza a ser habitual en el día a día, es decir, siguiendo todos los protocolos de entrada y salida, distancia de seguridad o utilización de mascarilla y gel hidroalcohólico.

Desde el Patronato Municipal de Deportes se ha apostado por un inicio escalonado de las actividades, de tal forma que durante esa semana sólo empiezan las escuelas de ajedrez, atletismo, esgrima, gimnasia rítmica, natación, pádel, patinaje, tenis y tenis de mesa.

En todos ellos se trabaja en grupos de nueve alumnos más un monitor, evitando siempre el contacto físico y trabajando más aspectos individuales y evitando dinámicas más grupales.

Un inicio marcado por la seguridad – Foto: Rueda Villaverde«Los niños tienen muy interiorizados ya los protocolos de seguridad», asegura Lorenzo Selas, monitor de la Escuela de Patinaje. Una idea que comparte Gerardo Mirón, de la Escuela de Atletismo, cuyos alumnos se repartieron por la pista y el césped natural del Polideportivo Juan Carlos I.

Al otro lado de la ciudad, en el Quijote Arena, también arrancaron sus clases las escuelas de gimnasia rítmica y esgrima. El tapiz de la gimnasia rítmica se ha dividido en parcelas para garantizar la distancia de seguridad y las alumnas aportan su toalla para evitar el contacto con la superficie.
En gimnasia rítmica no poder trabajar en conjuntos sí es un handicap, como admite su coordinadora, Leticia Gómez, de tal forma que los entrenamientos se enfocan a la técnica individual.

Descubren que las rayas de los animales indican al grupo en qué dirección huir

A menudo en los documentales de naturaleza vemos ataques de depredadores, como leonas que cazan gacelas o tiburones que atacan inmensos bancos de peces. En ambos casos, los animales amenazados coordinan sus movimientos, permanecen unidos como colectivo y huyen en una misma dirección pero, ¿cómo lo hacen?.

Hasta ahora, la mayoría de los investigadores asumían que los animales sociales necesitan seguir señales visuales para guiar su movimiento colectivo y evitar a los depredadores, pero el diseño de estas señales era desconocido.

Ahora, una investigación publicada en la revista Proceedings of the Royal Society B y liderada por investigadores españoles de la Estación Biológica de Doñana del Centro Superior de Investigaciones Científicas (EBD-CSIC) explica que la mayoría de las bandadas de aves, grupos de mamíferos y bancos de peces evitan a sus depredadores con franjas o rayas en su cuerpo que indican al resto del grupo en qué dirección huir.

Para hacer el estudio, los investigadores analizaron cerca de 800 especies divididas en cuatro grupos de animales en los que había mamíferos -principalmente rumiantes como gacelas, cebras o jirafas-, aves limícolas (de marisma), ánsares como patos y gansos -del mismo grupo filogenético-, y peces de arrecifes de coral.

«Cada tipo de animal tiene un patrón señalizador distinto: rayas, franjas… y usando el método comparativo analizamos qué tienen en común», explica en el investigador y exdirector de la EBD-CSIC, Juan José Negro.

Los análisis constataron que las bandas corporales laterales son más frecuentes en especies sociales y están menos presentes en especies solitarias o menos vulnerables a la depredación, como los gansos o los cisnes, que al ser de gran tamaño no tienen depredadores como los patos pequeños que son objetivo de los halcones.

Los investigadores llegaron a la conclusión de que esos patrones corporales son un mecanismo de comunicación que sirve a los individuos para formar grupos compactos y tomar la misma dirección sin provocar choques en cadena y también para confundir a los depredadores con las bandas en movimiento.

«Creemos que las rayas son como flechas que indican la dirección del movimiento y eso sirve para que cuando uno de ellos tiene que tirar de los demás -porque ha detectado a un predador o porque ha decidido ir en una dirección- los demás le sigan», añade.

Y es que, en los grupos sociales, la supervivencia se basa en la unidad del grupo: «Cuando una gacela se separa del resto o se aísla, está muerta. Por eso las señales visuales no están orientadas de cualquier manera, sino que muestran hacia dónde debe moverse el grupo, hacia dónde tiene que ir para huir».

Sin embargo, aunque la investigación plantea esta hipótesis con un método comparativo (estadístico), también hay excepciones porque ni todas las especies sociales tienen rayas ni las solitarias carecen de ellas.

«Sabemos que hay especies muy gregarias que no tienen rayas como el estornino pinto, por ejemplo, que se agrupa en millares e incluso en grupos de un millón de individuos, y no tienen rayas. Algunos investigadores han propuesto que estos pájaros -que forman bandos muy compactos- usan los haces de luz entre individuos como señales».

Otros animales rayados como las mofetas o las avispas, por ejemplo, tienen esas señales para todo lo contrario: «Pretenden ser muy visibles para los predadores, lo que se conoce como aposematismo para ser asociadas con el peligro y evitar ataques», puntualiza el biólogo.

El estudio también determinó que las franjas o rayas suelen ser acromáticas, situadas en la escala del blanco al negro, y sin colores, porque esto permite que «este mecanismo pueda ser utilizado incluso por las especies que no ven en color».

Emplear franjas oscuras sobre un fondo claro permite a las especies con visión monocromática o dicromática aprovechar este «mecanismo simple y universal» que hace que todas las especies puedan usarlo incluso en condiciones de luz variables, como el amanecer o el atardecer, cuando apenas se distinguen los colores, concluye la investigación.